Hace ya unos díez años llegó a mis manos un libro de cuentos de Tabucchi
. Se llamaba La dama de Porto Pim y fue todo un descubriento. Entre los relatos me llamó la atención el que da título al libro pero también otros muchos que hablaban sobre las Islas Azores y las ballenas. Tanto fue así que me propuse que, en cuanto pudiera, haría un viaje a aquellas islas. La oportunidad llegó en Julio de 2003 y durante diez días pude saborear el placer de caminar y revivir por mi misma el ambiente ballenero que se vivió en aquellas islas durante el siglo XIX. Aislándose un poco del ambiente turístico que empieza a aflorar desgraciadamente por sus calles podemos imaginarn
os a los pescadores entrando en el café Sport para dejar una nota colgada en sus paredes o el fuerte olor a grasa de ballena en la factoría de Porto Pim.
Un consejo, os recomiendo que no dejéis de leer un cuento que se incluye en el libro sobre los pensamientos de una ballena mientras observa a los humanos. Es simplemente, delicioso.

