Me ha gustado la comparación que hace Andrés Trapiello en el dominical de “El Pais” de este fin de semana pasado. Para él un libro es “también un puente entre el pasado y el futuro, transitado por anónimos lectores y conservado en el mejor conservante: el polvo de una Biblioteca”. Titula su artículo “Puentes que no acaban” y define muy gráficamente el concepto de puente como apoyo-obstáculo-apoyo. Reconozco que siempre me gustaron mucho y hoy agradezaco a Trapiello haber disfrutado de ellos otra vez.
Libros y puentes
17 Marzo 2008 de Paz

